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Visiones en las llamas: el control en 2021

Visiones en las llamas: el control en 2021

Seguimos analizando la actualización de Canción de Hielo y Fuego: el juego de miniaturas

«El poder reside donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos».

 

–Lord Varys

Controlar a tu oponente de una forma u otra es una cuestión importante en cualquier juego, pero adquiere una especial relevancia entre los tejemanejes políticos de Canción de hielo y fuego, incluidos aquellos que afectan a las mesas de juego.

En este nuevo artículo, Michael Shinall sigue describiendo los cambios que vendrán con la actualización 2021, esta vez centrándose en los elementos de control presentes en el juego.

Antes de entrar en más detalles, empecemos por preguntarnos qué es lo que entendemos por «control»: pues, básicamente, todo aquello que entre en la categoría de «evitar que tu oponente haga algo que quiere hacer». Es decir, cosas como cancelar cartas de Tácticas, hacer que se pierdan capacidades y aplicar penalizaciones a las unidades.

Al llegar el momento de la actualización 2021, la aplicación y la disponibilidad de este tipo de recursos fue objeto de una evaluación minuciosa. Yendo a los detalles, los elementos de control suelen entrar en una de dos categorías: los que están basados en una Facción, lo que significa que el concepto forma parte de la propia naturaleza de la Facción (un buen ejemplo de ello son los Lannister); y los que están basados en un Comandante, que suelen ser los más habituales. Una de las características principales del juego es que el Comandante que escojas puede cambiar de manera radical la manera de jugar que tendrás con una agrupación de unidades determinada en comparación con cómo jugarías con esas mismas unidades si usaras otro Comandante, ya que cada uno de ellos acabará determinando el estilo de juego que pongas en práctica durante una partida. Debido a esto, cuando los elementos de control hacen acto de presencia fuera de una Facción que se organiza en torno a ellos, deben limitarse a Comandantes individuales que no estén a disposición de cualquiera.

Sin embargo, en la versión actual del juego, hay dos unidades que destacan por saltarse esta norma fundamental: Lord Varys y Walder Frey.

Al ser neutrales, estas dos UNC ponen a disposición de cualquier ejército un nivel de control y cancelación que, en circunstancias normales, solo debería estar reservado a una elección más íntima, como la Facción con la que jugarás o el Comandante que estará al frente de tu ejército. El hecho de que estas dos unidades puedan incluirse en casi cualquier ejército implica que cualquier lista de tropas pueda imbuir su plan de batalla de un fuerte poder de cancelación; y es de lo más obvio que a los jugadores les gusta de verdad poder cancelar cosas a su oponente. En este sentido, Varys permite cancelar el uso del tablero de Tácticas, mientras que Walder hace lo propio con las unidades Combatientes. Ser capaz de tener «soluciones» tan eficaces para todo aquello que no te gustara era una posibilidad que no nos parecía nada favorable para la buena salud en general del juego, ya que ambas unidades creaban situaciones en las que, en lugar de pensar cómo hacer el mejor uso de las diferentes opciones disponibles para tu ejército, la cuestión principal se reducía a decidir «si incluir en él a Varys o a Walder».

Dicho esto, algunos pensaréis «vale, pues haced que sean más caros para que la gente tenga que gastar una buena parte de sus puntos en ellos». Sin embargo, no queríamos encauzar el asunto en esa dirección, ya que así no se solucionaba realmente el problema de partida, que era el permitir que los elementos de cancelación y control estuvieran disponibles de manera general para todo aquel que quisiera usarlos. Por tanto y en este caso, en lugar de reajustar su valor en puntos, decidimos remodelar el diseño de ambas unidades por completo:

En la actualización 2021, Varys sigue proporcionando cierto grado de control, solo que de una manera diferente a como lo hacía con anterioridad: en lugar de cancelar directamente las opciones estratégicas de tu oponente, ahora Varys se asegura de que, si tu oponente resuelve un efecto del tablero de Tácticas que te resulte conveniente, tú también te beneficiarás (aunque en menor medida) de ello. Por tanto, mientras que otras posibles UNC se centran en los efectos que provocan, Varys se decanta más bien hacia los beneficios que proporciona, pero en la confianza de que podrás disponer de ellos de manera casi constante. Es decir, siempre vas a obtener algún provecho de Varys; sin embargo, si lo juegas de manera correcta, puedes llegar a sacarle un gran partido a sus beneficios si tu oponente no es cuidadoso a la hora de realizar sus acciones.

En cuanto a Walder, con la actualización 2021 ahora actúa como una especie de «fatalidad inexorable» que se cierne sobre tu oponente… Vamos, que sabe que va a caerle encima, pero no cuándo. Tus oponentes pueden idear estrategias para eludirlo y contrarrestarlo, pero más tarde o más temprano cumplirá con su deber. Obviamente, un efecto tan poderoso como el de Walder ha de ir acompañado de un gran inconveniente para compensarlo y, en este caso, ello recae en lo restringida que está su posibilidad de activarse. Así pues, el Señor del Cruce cuenta con un efecto tremendamente poderoso, pero que se toma su tiempo para poder ser activado. De esta forma, un oponente astuto puede trazar una estrategia en torno a ese inconveniente que le permita progresar en sus planes sin perder de vista el mal que acabará sufriendo.

Ni qué decir que, aparte de estos dos casos, también hemos analizado otros elementos de control; pero, como ya hemos dicho, forman parte de Facciones, unidades o Vínculos concretos. En general, durante las revisiones y los análisis de este aspecto del juego de cara a la actualización 2021, nos centramos en impedir que la posibilidad de ser una «máquina de cancelar cosas» estuviese disponible para cualquiera y, en lugar de eso, permitir que incluirla e idear una estrategia en torno a ella fuera una decisión más consciente y comprometida que un simple «como puedo escogerlo, lo escojo».

¡Pero ese es un tema para otro día y otro artículo; así que hasta entonces, leales abanderados!


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