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Una serie de animación de culto

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El arte clásico de Los Autos Locos: el juego de tablero

Los Autos Locos: el juego de tablero es el juego que traslada las loquísimas carreras de la serie de animación a tu mesa de juego. El juego es esperado con especial anticipación: no en vano es una de las mejores producciones de la mítica Hanna-Barbera.

No es fácil conseguir conectar con tres generaciones de fans, pero Los Autos Locos lo consiguió. Lo tenía todo: guiones alocados, un gran villano y personajes memorables. Cada vehículo tenía su propio estilo y características, y cada piloto una personalidad propia muy marcada. Esto no es casualidad: es el trabajo de dos genios absolutos en su campo: Jerry Eisenberg e Iwao Takamoto.

Ambos artistas trabajaban para Hanna-Barbera allá por 1968. Takamoto era ya un hombre fuerte en la compañía: ¡había diseñado personajes como Scooby Doo o Los Picapiedra! Sin embargo, Los Autos Locos era una serie muy diferente. No solo requería crear un puñado de nuevos personajes; también era muy importante que cada coche tuviera personalidad propia, fuera divertido y diera pie a diferente tipos de gags.

Takamoto sabía que a su compañero Eisenberg, que hasta la fecha solo había trabajado como animador, se le daba especialmente bien dibujar vehículos, así que le dio una oportunidad de crear sus propios diseños. Las ideas que entregó Eisenberg fueron fantásticas: acertó a la primera con el aspecto de casi todos los vehículos, tales como el Espantomóvil o el Súper Chatarra Especial.

Sin embargo, Takamoto no estaba convencido del aspecto de algunos personajes, así que aportó su mano maestra para crear algunos nuevos y pulir el diseño de otros: el aspecto final de la mayoría de pilotos, entre ellos el propio Pierre Nodoyuna, tiene su toque maestro. En cuanto a Penélope Glamour, fue creada... ¡apenas unos minutos antes de la reunión con los ejecutivos de la TV! Cuando estos comentaron que no había ninguna mujer entre el reparto, Takamoto se vio obligado a improvisar un nuevo personaje. Huelga decir que el resultado fue magnífico.

No fue un trabajo fácil: ninguna serie de la época tenía tantos personajes diferentes en su reparto, pero ambos creadores solventaron de una manera magistral, estando entre lo más destacado de la carrera de ambos.

Aunque la serie fue cancelada tras dos temporadas, en la productora estaban encantados con el trabajo del dúo, y reutilizaron alguno de los personajes en propuestas posteriores. Así, Penélope Glamour y Mafio y sus pandilleros recibieron su propia serie, Los peligros de Penélope, y Pierre Nodoyuna y Patán se ponían al mando del Escuadrón Diabólico... donde Eisenberg volvió a destacar con el diseño de vehículos, en esta ocasión, aviones absolutamente alocados.

A base de reposiciones, Los Autos Locos se convirtieron en una serie de culto en todo el mundo, y hoy está reconocida como una de las mejores producciones de Hanna-Barbera. Tanto el arte de Los Autos Locos: el juego de tablero como las fabulosas miniaturas que incluye son un tributo al talento de estos dos creadores que alegraron tantísimas tardes a miles de niños en todo el mundo... y que ahora van a seguir haciéndolo, a través de este fantástico juego de mesa.


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