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Todo el mundo se aloja en el Shepeard's

Todo el mundo se aloja en el Shepeard's

¿Qué personajes históricos puedes encontrar La broma macabra?

La Broma Macabra, la nueva aventura para la séptima edición de La Llamada de Cthulhu escrita por Alex de la Iglesia, está ambientada en el Cairo de principios del siglo XX y más concretamente en el Shepeard’s, un hotel de lujo en el que los jugadores tendrán ocasión de cruzarse con las más rutilantes personalidades del momento siempre y cuando las maquinaciones de cultistas y los encontronazos con monstruos de todo tipo y un más que posible fin del mundo les dejen algo de tiempo libre, claro.

Lo que hace diferente a La Broma Macabra respecto a otras aventuras para este o cualquier otro juego de rol es que en esta ocasión el lugar donde se desarrolla la trama no es tan solo un puñado de mapas y descripciones de localizaciones: El Shepeard’s está tan vivo como los mismos personajes jugadores. No vivo literalmente (al menos no que nosotros sepamos), sino plagado de acontecimientos, encuentros fortuitos y pequeñas historias aleatorias con las que no sólo vamos a poder aderezar cualquier tiempo muerto durante la partida, sino que vamos a conseguir que por mucha veces que juguemos esta aventura, no haya dos sesiones iguales.

Pero por los pasillos del Shepeard’s no sólo vamos a cruzarnos con misteriosas adivinas, niños extraviados y todo tipo de suceso escalofriantes, sino que también tendremos ocasión de conocer a algunos personajes históricos que se se alojan el hotel por diversas razones. Es más, hasta el mismo Shepeard’s es un personaje histórico en sí mismo, ya que fue uno de los hoteles más populares del Cairo desde mediados del siglo XIX hasta su destrucción  como parte de los disturbios producidos por la Revolución Egipcia de 1952.

Curiosamente, el Shepeard’s aparece en La Casa Torcida, una de las novelas de Agatha Christie, personaje al que también podremos cruzarnos en La Broma Macabra. Como comenta Alex de Iglesia en la entrevista que le hicimos con motivo de la presentación de la aventura, no está documentado que la famosa autora de novelas de misterio se encontrara en El Cairo en el momento en que tiene lugar la acción, ¿pero y si estuvo y no se lo contó a nadie? ¿Y si el motivo de su silencio fueran los acontecimientos que van a vivir los investigadores?

Otras de las personalidades históricas con las que podremos tomarnos un martini en el Shepeard’s son Mohammed Shah, también conocido como Agha Khan III. Imán y primer presidente de la Liga Musulmana, un partido político de la India británica que luchó por la creación de Pakistán como estado musulmán independiente. En un lugar y un momento histórico como los que ha elegido Alex de la Iglesia para ambientar La Broma Macabra las tensiones internacionales causadas por las prácticas coloniales de países como Gran Bretaña todavía no habían alcanzado el punto de ebullición al que llegarían más tarde, pero la presencia de Agha Khan III sirve como recordatorio de la situación geopolítica del momento.

¿Que no nos apetece hablar de política? Sin problema, tan sólo tenemos que buscar a Valentine Williams, veterano de la I Guerra Mundial, novelista y reportero internacional de la agencia Reuters, que también se encontraba en el Cairo cubriendo el descubrimiento de la tumba de Tutankhamón. Williams representa a la perfección el arquetipo del periodista viajero y adicto a la adrenalina que tantas y tantas veces hemos encontrado en la ficción e incluso hemos jugado en nuestras partidas y a buen seguro tiene un puñado de anécdotas que compartir frente a unos cócteles.

Pero sin duda nuestro personaje histórico favorito de La Broma Macabra es Sir Winston Churchill, aunque en el momento en que transcurre la aventura ni era sir todavía ni estaba pasando por uno de los mejores momentos de su vida, precisamente. Recién operado de apendicitis y habiendo perdido unas elecciones generales, Churchill tal vez no sea el PNJ más bienhumorado de toda la aventura, pero podría llegar a ser un contacto valioso para los investigadores si consiguen ganarse su confianza. Y cuidado con que no le pase nada, que lo necesitamos en buena forma para cuando llegue la II Guerra Mundial.

Este desfile de rostros conocidos es tan solo una muestra de la meticulosidad y el cariño que Alex de la Iglesia ha puesto en esta aventura, pero no es la única: Estamos convencidos de que a poco que los jugadores se pierdan por los pasillos del Shepeard’s y empiecen a desentrañar sus secretos, La Broma Macabra se convertirá en un pedacito de Historia al igual que muchos de los personajes que pasean por sus páginas. Y si no, al tiempo.


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