Utilizamos cookies propias y de terceros para personalizar el contenido de la web, proporcionar funcionalidades a las redes sociales y analizar el tráfico de nuestra web. Puedes aceptar el uso de esta tecnología o rechazarla (en cuyo caso tu navegador será enviado a otra página web).

Si sigues navegando por nuestra página web, o pulsas el botón 'Aceptar', estarás asumiendo el uso de las cookies que te detallamos a continuación:

Tipo de Cookie Dominio Descripción
Cookies de sesión edgeent.com Cookies técnicas utilizadas para mantener la sesión e información.
Redes Sociales facebook.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales twitter.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales instagram.com Cookies de Red Social para que puedas visualizar contenido de nuestro sitio web.
Google Analytics google.com Cookies de análisis estadísticos de visitas de nuestro sitio web.

Política de cookies Aceptar Rechazar

Somos todos

Somos todos

Las crónicas de Uriv, un viajero gloranthano: el Imperio Lunar

Cuando hablamos del Paso del Dragón, comprobamos como su destino ha quedado entrelazado con el del llamado Imperio Lunar a través de siglos de conflicto. Pero... ¿es realmente un Imperio del Mal, como aseguran en Sartar? ¿Es esa tierra con la cual los praxitas asustan a sus hijos antes  de irse a la cama?

Lo primero que debe de entender cualquier viajero es que existen muchos imperios lunares. La fuerza de los ejércitos y su fe unificadora han anexionado muchas tierras, pero el nivel de asimilación es bien distinto. Cada región conserva buena parte de la cultura que tenía previamente. Es el culto a la Diosa Roja la que une todo. Para algunos, es una Diosa magnánima, pero para otros, supone el fin de su cultura.

La región de Peloria ha tenido, desde que se recuerda, ambiciones imperiales. Pero fue hace unos 400 años cuando nació la Diosa Roja, cuando estas ambiciones lograron cristalizar. Ella fue quien consiguió la inmortalidad, a pesar de la oposición de los viejos Dioses, y trajo así la unidad y la continuidad al Imperio, a través de sus encarnaciones.

El Imperio Lunar se ve a sí mismo como una fuerza civilizadora y pacífica. “Somos todos”, es un lema que suele pronunciarse por sus partidarios. Sin embargo, tiene a su disposición el ejército más avanzado y poderoso del mundo. La diosa les enseña que todos son iguales ante sus ojos, y es una enseñanza que están dispuestos a divulgar por todo el continente, usando medio diplomáticos, mágicos o, si es necesario, militares.

El ejército ha encontrado en El Paso del Dragón la horma de su zapato. Durante los últimos siglos, la maquinaria de guerra del Imperio ha intentado una y otra vez tomar esas tierras, siempre con resultados infructuosos. En ocasiones, consigue reclamar algunas tierras; en otras, ha sido repelido y, los antiguos habitantes, que nunca habían abandonado del todo sus viejas formas vuelven a ellas. Esto ha sido causa de frustración para los diferentes emperadores que rigen los destinos del Imperio. Algunos han prometido someter a los sartarianos y acabar con sus héroes. Otros han optado por mantener un periodo de paz mientras seguían ampliando sus dominios en otros frentes.

Con su política de asimilación, el Imperio Lunar contiene decenas de culturas dentro de su enorme extensión.  La enorme ciudad de Glamour dispone de enormes templos, hogar de decadentes burócratas y aguerridos mercenarios; en el valle del Río Oslir se consideran los auténticos sirvientes de la diosa, con cientos de años de servidumbre a la causa. Un pueblo serio y con arraigadas tradiciones; los Pelorianos, el origen del culto a la diosa, son gente sencilla, agricultores que aman la vida, las fiestas y las celebraciones; los Darjini mezclaron sus ritos ancestrales con la adoración a la diosa en una extraña y peligrosa mezcla; al oeste, los Carmanianos no olvidan sus orígenes como pueblo libre y se enorgullecen de su diferencia. Al este de ellos, viven los Pelandianos, pueblo de artistas, pensadores y soñadores. Al este, los Rinliodi, que adoran una extraña bandada de dioses con forma de ave. Aún más al este está una de las provincias más nuevas, Oraya, que aún lucha por traer la civilización a sus vecinos más bárbaros. Lo mismo sucede con la provincia más al sur, Sylila, la cual muchos aún consideran en un estado de semi-barbarie.

Podemos, y debemos, hablar en más detalle de estas tierras y de la historia del imperio, puesto que su presencia y sus acciones vienen condicionando la historia misma de Glorantha. ¿Nos acompañaréis?


Runequest estará disponible en tu tienda favorita en el primer trimestre de 2020 (más información aquí), ¡no te quedes sin él y haz tu reserva lo antes posible!


Noticias relacionadas



 
Ver más
Ver más
Up