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Ser parte de la leyenda

Ser parte de la leyenda

Rodrigo Carmona, coordinador de traducción de D&D, comparte su opinión sobre los juegos

Rodrigo García Carmona es, entre otras muchas cosas, el coordinador de traducción de Dungeons & Dragons, y le hemos pedido que haga un pequeño paréntesis en su trabajo y comparta con nosotros qué supone para él todo esto:

Voy a empezar con una afirmación grandilocuente y polémica: creo sinceramente que Dungeons & Dragons es uno de los productos culturales más importantes del siglo XX. Es más, si nos centramos en el ámbito lúdico, estoy convencido de que se trata de la innovación más importante del siglo pasado. Podéis pensar que esta afirmación nace de mi pasión por los juegos de rol, que me hace ignorar el resto de vertientes lúdicas para centrarme en mi favorita, pero no creo que sea así, pues amo con locura los juegos en todas sus manifestaciones: de mesa, videojuegos, deportes, escape rooms, parques de atracciones, realidad virtual y un largo etcétera.

Y sí, los videojuegos, una forma de entretenimiento que no existía anteriormente (por razones obvias) también son un producto del siglo XX. Pero es que los videojuegos, en la forma que han ido asumiendo con el paso del tiempo, beben profundamente del manantial que son los juegos de rol; un torrente que empezó a brotar con la aparición de D&D en 1974. Tanto en los detalles pequeños, lo particular, como en su estructura subyacente, lo general. En la humilde opinión de este que escribe, una persona que, como digo, siente una enorme pasión por lo lúdico, los juegos de rol reinan sobre el resto de juegos.

Los juegos de rol son los juegos en los que los mismos participantes se convierten en diseñadores de juegos. Son los juegos que mejor explotan la parte de nosotros que ningún otro mecanismo (aparición de inteligencias artificiales mediante) es capaz de replicar. Son los juegos en los que confluyen de una forma más pura la necesidad humana de contar historias, el deseo de buscar una razón de ser a lo que vivimos y el impulso por crear una narrativa que explique nuestras experiencias. Son juegos colaborativos y sociales, que potencian la imaginación, precisamente los factores que nos han llevado hasta donde estamos. Es una forma de jugar tan natural que nace instintivamente del ser humano, pero codificada y ordenada. De hecho, me parece tan natural que no me sorprendería en absoluto si un arqueólogo encontrara de repente un juego de rol entre las ruinas de la Atenas clásica.

Pero, hasta que eso no suceda, D&D será el padre de los juegos de rol. Y, si los juegos de rol son los reyes entre los juegos, D&D es el rey de los juegos de rol. Su primer y único rey, pues su dominio sigue tan vigente como el primer día, su influencia igual de fuerte y su sombra igual de alargada. Y, personalmente, no podría estar más contento con este hecho.

Mentiría si dijera que D&D fue mi primer juego de rol. También lo haría si afirmara que es mi juego favorito, sobre todo teniendo en cuenta que he diseñado uno propio. Pero no miento al decir, con total certeza, que se trata de un juego fantástico, una experiencia rolera que hay que vivir. Especialmente si hablamos de su quinta edición, la que he tenido el placer y el privilegio de traducir y que Edge publicará. He jugado a todas las encarnaciones del dragón, desde la original hasta esta última, así como a muchos juegos derivados, y creo que la quinta edición alcanza un equilibrio prácticamente perfecto, muy difícil de mejorar; una mezcla perfecta de lo nuevo y de lo viejo, con detalles de cada edición combinados con arte y habilidad con mecánicas y tendencias más recientes. Para que no se diga que el padre no aprende de sus hijos.

Y es precisamente por esto por lo que digo que, para mí, ser el coordinador de traducción de D&D al castellano ha sido un privilegio y un orgullo. No solo puedo formar parte de la leyenda que es Dungeons & Dragons, sino que lo hago como parte de la que considero su mejor encarnación, y además colaborando estrechamente con un equipo de personas, tanto en Edge como traductores y correctores, que aman el juego con la misma pasión que yo. He tenido la increíble suerte de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, y es algo que tengo siempre presente. Por eso, en mi trabajo con la edición en castellano de D&D he hecho todo lo posible para el resultado esté a la altura del legado, la importancia y la calidad que posee Dungeons & Dragons.

Espero sinceramente que os guste el resultado, que gracias a D&D viajéis a un mundo de aventuras y diversión, y que esa pasión que todos los que hemos trabajado en la localización de D&D al castellano hemos dedicado, algunas veces contra viento y marea, llegue hasta vosotros. ¡Nos vemos en una mesa de juego!


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