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Los muertos viajan deprisa

Los muertos viajan deprisa

Una visión más cercana de Ravenloft

 

En 1982,  TSR lanzó el módulo Ravenloft, de Tracy y Laura Hickman. Aunque tenía una duración y presentación estándar, llamó la atención de todos los jugadores de Dungeons & Dragons. La promesa de un módulo terrorífico, con la presencia de un poderoso enemigo vampiro, lo hizo destacar de entre todas las aventuras publicadas. Pronto, las reseñas y el boca a boca hicieron el resto: su propuesta era realmente única. No solo se adentraba en la temática terrorífica: en sus apenas 32 páginas, era capaz de desarrollar una pequeña mitología propia y presentaba a un villano fascinante, el Conde Strahd Von Zarovich.

Ravenloft cogía algunos de los tropos habituales de la figura del vampiro y les daba una vuelta para adaptarlas a Dungeons & Dragons. Inspirándose tanto en la novela original de Drácula como en las películas de la Hammer, suponía una gran desafío para los jugadores más experimentados. Su éxito en ventas impulsó la creación de una secuela y, pasados unos años, la creación de todo un universo terrorífico, todo un mundo terrorífica con su propia caja. Su última encarnación, La Maldición de Strahd, vuelve a los orígenes y nos vuelve a presentar una aventura única, centrada en la figura de Strahd, pero desarrollando también el entorno de juego. El resultado es una campaña amplia y absorbente, pero siempre enfocada en el famoso no-muerto protagonista.

Hay algo que no cambia en todas las encarnaciones del juego, y es su premisa básica. La historia siempre conviene en que los Pjs son un grupo de aventureros de otro plano. Los héroes pueden provenir de los Reinos Olvidados, de otra ambientación, o de tu mundo de creación propia. Pero, un desafortunado día, las nieblas místicas se cruzan en su camino y acabarán, sin saberlo, perdidos en los dominios de Strahd: Barovia, la Tierra de las Brumas.

Esta pequeña nación está reinada por el Conde Strahd Von Zarovich, que vigila sus dominios desde el maldito y legendario castillo de Ravenloft. Cada noche, los lugareños, aterrorizados, corren a refugiarse en sus casas, cierran sus ventanas y atrancan sus puertas Strahd o alguno de sus malvados esbirros podría dejarse caer por el pueblo... La esperanza es un bien muy escaso en Barovia.

La historia del propio Conde es tan terrorífica como trágica. Dice la leyenda que Strahd fue humano un día, y que se enamoró de Tatiana, la prometida de su hermano Sergei. Atormentado por el rechazo, Strahd hizo un pacto diabólico con un Poder Oscuro para vivir para siempre y acabar con su hermano. Pero su amada eligió el suicidio, dejando al conde en una existencia eterna y atormentada, donde jugar con la vida de los mortales bajo su poder es uno de sus únicos placeres.

Con una figura central como esta, es comprensible que el reino de Barovia sea diferente a cualquier otro. Sus ciudadanos son desconfiados. Viajar de noche es una aventura que puede costar la vida a algún incauto. Y las terroríficas leyendas sobre muertos vivientes, hombres lobo y fantasmas aquí son una espeluznante realidad. Incluso los dioses ven mermados los poderes en este plano situado en medio de ninguna parte...  Esta campaña está diseñada para permitir la exploración de este territorio, recorriendo varias de sus ciudades, pueblos y lugares míticos y, por supuesto, el propio Castillo Ravenloft. Todo esto mientras se conoce a los Vistani y se forjan alianzas únicas.

Los mencionados Vistani son otro elemento clásico de este universo, un pueblo nómada con una conexión especial con las fuerzas oscuras que impregna este semiplano.  La magia del Tarokka, un método ancestral de adivinación por cartas, da un componente mágico a cada partida de Ravenloft, y un pequeño toque de locura e improvisación al DM. Los Vistani y el Tarokka no solo dan color a la campaña, si no que son una herramienta más para que se narre una historia diferente.

El objetivo último de esta extensa aventura debería ser acabar con Strahd y el Poder Oscuro que le otorgo el control sobre Barovia, convirtiéndolo en su avatar. Aunque es bien posible que tus jugadores se conformen con tratar de escapar de este lugar maldito. A lo largo de sus investigaciones, los Pjs recorrerán estas tierras, conocerán a sus criaturas y habitantes, algunas con historias y maldiciones tan interesantes como la del propio vampiro. Y poco a poco, averiguarán más sobre el propio Strahd, su carácter y su leyenda.

La Maldición de Strahd supone un regreso al concepto básico del juego. Pero nada impide que un fan de Ravenloft veterano amplíe aún más sus contenidos. Después de todo, nadie sabe qué hay más allá de las brumas que bordean las fronteras de este feudo ... ¿Podría haber otros territorios similares, dirigidos por avatares del mal tan únicos y malvados como el Conde?  Como siempre, las posibilidades son enormes y dispararán la imaginación de cualquier fan del terror. Tan solo haceros una adventencia: daros prisa pues bien es sabido que los muertos viajan deprisa.


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