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La plaga se extiende

La plaga se extiende

Segunda parte de la historia de Zombicide

Ante el enorme éxito de las tres primeras temporadas de Zombicide, no dejamos de pensar cómo continuar con el universo de los no-muertos. Todo ese tiempo habíamos estado deliberando en cómo podría ser Zombicide en diferentes entornos. En las tres primeras temporadas, se exploraron lugares como una prisión, un centro comercial y un hospital. Pero ¿y porqué no diferentes épocas? ¿Cómo sería si una plaga de zombis azotara un ambiente de fantasía medieval? ¿Cómo lucharían los Supervivientes haciendo uso del tipo de recursos que uno podría encontrar en esa época? Así surgió la idea de Zombicide: Black Plague. Acompáñanos, mientras repasamos la historia de Zombicide, hasta un tiempo de caballeros, dragones y magia.

Temáticamente, Zombicide: Black Plague era más que un simple movimiento en términos de tiempo y lugar. Las hordas de zombis de las temporadas originales eran una fuerza aleatoria de caos. Por lo que la población sabía, aparecieron un día, así, sin más. Sin embargo, en Zombicide: Black Plague, ese no fue el caso. Las hordas de zombis no sólo se movían al azar, buscando Supervivientes. Eran una herramienta, un ejército para los nefastos Nigromantes que los desataron sobre el mundo. ¿Con qué propósito exactamente? Sólo ellos lo sabían. Pero ese simple hecho cambió toda la narrativa: ya no se trataba de sobrevivir, ahora se trataba de derrotar a un mal mayor.

Desde el punto de vista de las reglas, también cambiaron otras cosas. Los Supervivientes pasaron de poder sufrir sólo dos Heridas a tres, y cuando estaban heridos no perdían el equipo. También podían utilizar armaduras para protegerse de los ataques de los zombis. Esto daba más heroísmo a las acciones de los Supervivientes, ya no se trataba de una mera lucha por la sobrevivir, podían meterse de lleno en una refriega y causar daño real, y aun sabiendo que recibirían algunos golpes, tenían la esperanza de poder salir vivos de ese lío (ojalá). También se revisaron las controvertidas reglas de ataque con armas a distancia, lo que significaba que los Supervivientes sólo recibían impactos si el ataque fallaba. Los fans del juego original acogieron con satisfacción este cambio y eso atrajo a nuevos jugadores. Estéticamente, Zombicide: Black Plague también aportó los paneles de control de plástico, una gran mejora con respecto a los de cartón. Allí, los jugadores podían poner su tarjeta de Superviviente y llevar un registro de su experiencia, equipo y habilidades a través de pequeñas clavijas de plástico. Esto fue un gran éxito y pasaron a ser parte de todos los siguientes juegos de Zombicide.

El Kickstarter de Zombicide: Black Plague superó a cualquier otro proyecto de juego de mesa de la época, obteniendo una vez más un juego de Zombicide el título de "juego de mesa más financiado". Y, por supuesto, con tanto éxito, no podíamos dejarlo ahí.

Los orcos hicieron su aparición en Green Horde y todo se hizo todavía más épico. Los Nigromantes habían extendido su plaga zombi a las tierras de los orcos, introduciendo un nuevo tipo de zombi en el juego. Los orcos solían viajar en grandes grupos, y esa fue la mecánica que introdujeron al juego. Cada vez que aparecía un orco no-muerto, se añadía otro a la Horda. Después, gracias a una carta especial, la Horda invadía el tablero. De repente, los Supervivientes se encontraban con una ola verde de carne putrefacta que se dirigía hacia ellos. Desde luego que para parar eso era preciso tener más potencia de ataque que no sólo una espada o un arco y una flecha.

La naturaleza épica de Green Horde se extendió a los métodos con los que los Supervivientes podían atacar a los zombis. Eso nos condujo a otra mecánica: las armas de asedio. Armas que podían ser usadas para eliminar a varios zombis con un sólo ataque a larga distancia. Si los Supervivientes conseguían controlar esos instrumentos de destrucción, sus posibilidades de salir con vida y escapar de la Horda se verían enormemente incrementadas. Con este entorno de fantasía, los diseñadores también desplegaron su creatividad creando nuevos tipos de Abominaciones. Hubo Abominaciones de trols, Abominaciones de gigantes, Abominaciones de monstruos mutantes; incluso una Abominación de conejos y una Abominación de unicornios. Pero lo más peligroso de todo era, sin lugar a duda, los dragones. ¿Qué te parecería si un dragón nigromántico cayera en picado desde el cielo terminando con todo lo que estuviera cerca? Menos mal que hay armas de asedio alrededor.

Al igual que los anteriores, Green Horde también obtuvo un éxito enorme, convirtiéndose en el juego de Zombicide más financiado hasta la fecha. Y eso nos hizo pensar de nuevo en como podríamos cambiar la temática de Zombicide en el tiempo y en el espacio...


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