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La naturaleza del mal

La naturaleza del mal

Las criaturas que acechan en Alone, el juego de horror de Horrible Games

Bienvenidos de nuevo a Alone. En entradas anteriores, hemos presentado el juego  y descrito las mecánicas del Héroe y los jugadores del Mal, además de unas pinceladas sobre el trasfondo del juego. En la noticia de hoy, analizaremos a las distintas criaturas de Alone desde un punto de vista biológico y etológico.

En primer lugar, hablemos un poco sobre el planeta donde se desarrolla la mayor parte de la acción. Se trata de un planeta similar a Marte, muy árido y aparentemente estéril. Orbita alrededor de una estrella con una temperatura mucho mayor que la de nuestro sol. Alcanza los 12 000 K (que equivalen a unos 11 700 °C), en comparación con los 5000 K (4.700 °C) de nuestro sol. Mientras que las emisiones de luz de nuestro sol se sitúan en el centro del espectro visible, la luz de esta estrella pertenece a una gama muy superior, la ultravioleta. Por lo tanto, el ojo humano percibe la luz de este planeta con un extraño tono azulado. Pero ese no es el efecto más importante que ejerce esta luz sobre la propia vida. Como seguramente sabréis, la radiación ultravioleta es muy peligrosa, ya que puede dañar gravemente los tejidos biológicos, como los de las criaturas nativas del planeta. Vivir en la superficie del planeta de Alone es prácticamente imposible. Por eso, todas las formas de vida nativas han evolucionado para vivir bajo tierra, donde están a salvo de las peligrosas radiaciones que azotan la superficie. Ni siquiera los humanos pueden sobrevivir durante mucho tiempo sin la protección ultravioleta adecuada (y sin un suministro abundante de oxígeno).

Entre los enemigos del Héroe podemos encontrar tres clases principales de criaturas nativas: las colonias de Esporas, los llamados Gusanos y sus agresivos Parásitos.

Las Esporas son organismos coloniales bastante simples (similares a los corales). Cada individuo está interconectado con el resto de la colonia. Al igual que los corales, se alimentan de cualquier cosa que pase cerca de ellas, pero si te mantienes alejado no suponen un gran peligro. Sin embargo, si consiguen atraparte, son extremadamente peligrosas.

Los Gusanos, por su parte, son criaturas enormes con una estructura social que recuerda a la de las termitas. Excavan túneles y construyen inmensas colmenas en las que habitan. El aspecto externo de estas gigantescas criaturas se asemeja al de las lombrices, pero ahí termina el parecido. No tienen cabeza y cola, sino que ambos extremos de su cuerpo son “bocas” dotadas de picos afilados y dientes que emplean para excavar (y ocasionalmente para defenderse de los ataques de otras criaturas). Su sistema nervioso central se encuentra aproximadamente en el centro del cuerpo, y no poseen simetría bilateral (como nosotros), sino simetría radial (igual que las anémonas, las estrellas de mar o las holoturias). Esto significa que no tienen un lado derecho y un lado izquierdo propiamente dichos, sino que pueden usar ambas bocas indistintamente para excavar en cualquier dirección (por ejemplo, si se topan con una roca demasiado dura, no les hace falta darse la vuelta, sino que pueden seguir excavando con la boca restante en otra dirección). Ingieren la tierra que cavan con una de sus bocas, sus cuerpos la procesan, la transforman en una especie de cemento y luego la expulsan por la otra boca; así construyen y refuerzan los túneles que conforman su colmena.

No utilizan sus bocas para alimentarse. Para ello disponen de una serie de “tentáculos” que, en ausencia de presas, utilizan como si fueran raíces para absorber los iones nutritivos directamente del suelo. No obstante, los seres vivos son alimentos mucho más sustanciosos, por lo que los gusanos no dudarán en atacar a otras formas de vida para alimentarse si se les presenta la oportunidad. Se ha visto a algunos transportando a sus presas sobre el cuerpo, apresándolas con sus tentáculos mientras drenan lentamente sus fluidos (un proceso horripilante que puede durar varios días). Tampoco hacen ascos a la comida exótica, como los astronautas humanos perdidos en un planeta desconocido.

Sin embargo, su rasgo más extraño es su ciclo reproductivo. Son organismos asexuales. Cuando un espécimen alcanza la madurez sexual, empieza a producir huevos en el interior de su cuerpo. Lo curioso es que estos huevos no pueden eclosionar dentro del cuerpo del progenitor. Cuando los huevos de un gusano están listos, este entra en la “guardería” de la colmena y se deja matar por otro gusano. El segundo gusano despedaza al primero y, mediante sus dos bocas, ingiere su carne (huevos incluidos) y la introduce en su “estómago excavador”. En dicho órgano, que normalmente se utiliza para transformar la tierra en cemento, los huevos completan su proceso de maduración y eclosionan. Los gusanos recién nacidos salen al exterior por las bocas del “huésped”, iniciando así su ciclo vital.

El proceso reproductivo de los Parásitos es más extraño si cabe. Pasan la mayor parte de su vida como depredadores nómadas y oportunistas (como las hienas o los coyotes), alimentándose de las presas fáciles que encuentran, como gusanos jóvenes, esporas o ingenieros incautos. Cuando se aproxima el fin de su ciclo vital, se reproducen y para hacerlo, deben parasitar a un gusano. No son capaces de producir huevos propios, sino que utilizan sus tentáculos para adherirse a un gusano que haya alcanzado la madurez sexual y ya esté repleto de huevos. Los parásitos los succionan con la boca, mientras sus duros caparazones los protegen de los intentos del gusano por desembarazarse de ellos. Con el tiempo, sus vientres se llenan de huevos y se hinchan tanto que el parásito ya no puede desprenderse del huésped, y depende de los fluidos del gusano para alimentarse. De algún modo, sus cuerpos logran transformar los “huevos de gusano” en “huevos de parásito”. Cuando los huevos transformados maduran, eclosionan en el interior de su progenitor, cuyo fin es trágico: los parásitos recién nacidos lo devoran desde dentro y salen del caparazón vacío. Como los parásitos suelen vaciar completamente de huevos al gusano parasitado, los recién nacidos no tienen motivos para quedarse cerca de él, de manera que se dispersan en busca de presas, iniciando un nuevo ciclo vital. Así, un parásito muere para que nazcan muchos más. Los parásitos dejarán tranquilo durante una temporada al gusano parasitado, que podrá seguir produciendo huevos. Si consigue eludir a los parásitos, tendrá una nueva oportunidad de madurar, ser devorado por otro gusano y contribuir así a la perpetuación de su propia especie.

Como dijimos la última vez, no queremos desvelar demasiado para no arruinaros la historia. Sin embargo, para que os pique un poco la curiosidad, aquí tenéis algunos datos más sobre estas criaturas alienígenas y su posible interacción con los seres humanos (podéis saltaros los siguientes párrafos si preferís disfrutar del juego sin el menor spoiler). ¿Preparados? ¡Último aviso!

>>> LÍNEA DE SPOILERS <<<

Si te ves obligado a consumir carne alienígena, empiezan a pasar cosas raras. La carne contiene sustancias psicotrópicas que alteran la química de nuestro cerebro y cuanto más comes, más enloqueces. Así nació la Secta del Gusano: el hambre llevó a los antiguos colonos a alimentarse de los alienígenas para no morir, pero terminó por hacerles perder la razón. Aparte de eso, no tiene ningún otro efecto secundario perjudicial. Lo realmente repulsivo es lo que ocurre cuando un humano ingiere huevos de parásito o de gusano. Los huevos de parásito eclosionarán dentro del cuerpo del humano y los recién nacidos seguirán el proceso habitual: devorar cuanto encuentren a su paso hasta salir en masa del cuerpo del huésped. Es un destino horrible, sin duda (y los sectarios aprendieron la lección enseguida), pero ingerir un huevo de gusano es incluso peor.

Los huevos de gusano también intentan madurar, pero para hacerlo deben integrarse con el cuerpo del huésped en un grado mucho mayor que los huevos de parásito. Si tuviera lugar dentro del cuerpo de un gusano, este proceso generaría gusanos corrientes. Pero nuestro organismo no está diseñado para eso. Los huevos se desarrollan, sí, pero el resultado es que humano y huevo forman una especie de simbiosis de la que nace un Híbrido: una criatura mitad humana y mitad gusano, absolutamente salvaje y sin el menor rastro de raciocinio.

>>> FIN DE LOS SPOILERS <<<.

Horrores innombrables aguardan al Héroe en la oscuridad, acechantes, ahora lo sabes. Sin la menor idea del paradero de sus compañeros, y armado únicamente con su ingenio y un puñado de herramientas, este Héroe involuntario no tendrá más remedio que luchar por su vida. En Alone estarás solo en la oscuridad.


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