Utilizamos cookies propias y de terceros para personalizar el contenido de la web, proporcionar funcionalidades a las redes sociales y analizar el tráfico de nuestra web. Puedes aceptar el uso de esta tecnología o rechazarla (en cuyo caso tu navegador será enviado a otra página web).

Si sigues navegando por nuestra página web, o pulsas el botón 'Aceptar', estarás asumiendo el uso de las cookies que te detallamos a continuación:

Tipo de Cookie Dominio Descripción
Cookies de sesión edgeent.com Cookies técnicas utilizadas para mantener la sesión e información.
Redes Sociales facebook.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales twitter.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales instagram.com Cookies de Red Social para que puedas visualizar contenido de nuestro sitio web.
Google Analytics google.com Cookies de análisis estadísticos de visitas de nuestro sitio web.

Política de cookies Aceptar Rechazar

Estos no son los gules que conoces

Estos no son los gules que conoces

La isla de los gules renueva un monstruo clásico

Es muy difícil hablar de La Isla de los Gules, la campaña firmada por el gran Sandy Petersen en la que la fantasía de 5ª edición se da la mano con los Mitos, sin hacer spoilers: Son tantos los encuentros sorprendentes, los inesperados giros de guion y los terribles enemigos que nos vamos a cruzar a lo largo de sus páginas que estaría fatal por nuestra parte desvelaros nada… Pero como al mismo tiempo nos morimos de ganas por contaros cosas sobre esta increíble aventura hemos decidido haceros un único adelanto que esperamos no enoje a nadie. (ATENCIÓN, SPOILER) En La Isla de los Gules nuestros personajes van a tener que vérselas… Con gules. Ya está, ya lo hemos dicho.

Pero ojo, que no estamos hablando de cualquier tipo de gul. Los gules de Farzeen tienen poco que ver con los monstruos del mismo nombre a los que estamos acostumbrados a enfrentarnos los jugadores de quinta edición.

Primero y mas evidentemente son criaturas vivas y, de hecho, a menudo se alimentan de cadáveres animados; ¡Un gul de los Mitos ve a un zombi como poco mas que comida para llevar! Las relaciones de los gules de los Mitos con otros seres conscientes son complejas. Al igual que sus homónimos muertos vivientes, los gules de los Mitos dependen de la ingesta de otras especies inteligentes para conservar la conciencia. Los gules vivientes prefieren que sus víveres adopten la forma de cadáveres largamente fallecidos; cuanto mas viejos, mejor.

Los gules no solo comen cadáveres para alimentarse, sino también para absorber conocimientos. En general, cuanto más viejo y marchito sea el cadáver, mejor y mas completo es el conocimiento adquirido. Los cadáveres recientes solo sirven para llenar el estómago, mientras que la momia de un faraón milenario es un preciado manjar. Los gules atesoran y codician los cuerpos de los fuera de serie y tan preciada carne se comparte entre sus lideres. Como consecuencia, hay gules con acceso a una sabiduría antiquísima y con un conocimiento que no corresponde a su edad.

Menos conocida es la propensión de los gules de los Mitos a esconder a sus hijos entre razas mas civilizadas para criarlos junto a otros humanoides. Por lo general, los humanos son el objetivo de esta aberrante técnica de crianza, pero los niños necrófagos pueden mezclarse con prácticamente cualquier tipo de humanoide, desde elfos a enanos y muchos más. A menudo viven sus vidas sin descubrirse hasta que su verdadera naturaleza se manifiesta cuando alcanzan la edad adulta. Algunos sabios especulan que un proceso transformador estimulado por despreciables e innombrables actos también puede convertir a un ser consciente en un gul de los Mitos.

Si bien los gules de los Mitos son evidentemente entidades astutas y carnívoras, no son necesariamente malvados, como tampoco lo sería una hiena. Pueden comerse a los muertos, pero no todos están interesados en matar para conseguir un cadáver fresco; al fin y al cabo, los cuerpos mas viejos son mas deliciosos y rara vez escasean los cadáveres de los que alimentarse. Los gules se comunican e interactúan con los habitantes de la superficie, forjando tratados y pactos mutuamente beneficiosos. Mientras los gules permanezcan fuera de la vista, también permanecerán fuera de las mentes de sus vecinos.

Como ves, La Isla de los Gules nos trae una completa remasterización de uno de los monstruos más carismáticos de quinta edición para darle un giro lovecraftiano y además dotarlo de unas posibilidades nunca vistas… Ahora sólo queda que los pongas en el camino de tus jugadores para que empiece la diversión. ¡Ya nos contarás qué tal!

 


Noticias relacionadas



 
Ver más
Ver más
Up