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El rostro del enemigo

El rostro del enemigo

Conoce a los Xenos para sobrevivir en Zombicide: Invader

En Zombicide: Invader, de 1 a 6 jugadores tomarán el rol de supervivientes en un recóndito puesto de avanzada en el espacio. Tendrán que colaborar para sobrevivir a los continuos ataques de los xenos y volver algún día a la Tierra. Zombicide: Invader se juega como misiones o bien como aventuras aisladas. Los jugadores trabajarán juntos para completar objetivos, y su victoria o derrota dependerá de si completan o no sus cometidos.

La historia

El futuro trajo increíbles avances tecnológicos que permitieron a los humanos llegar más allá de los confines de la Tierra y explorar estrellas cercanas. Sin embargo, siendo los comienzos de la tecnología, tuvieron que salir en busca de un nuevo combustible que les permitiera propulsar sus naves hacia las profundidades de la galaxia. Ya se había tenido un primer contacto con especies alienígenas. Algunas eran amistosas, otras desconfiadas... pero fue la llegada de una misión de reconocimiento a PK-L7 la que trajo esperanza al sueño humano de realizar viajes intergalácticos. Allí descubrieron el xenio, un combustible fósil que les daría la potencia que tanto anhelaban. No tardaron mucho en construir una base minera y trabajadores y científicos de todo el mundo se dirigieron al planeta para explotar el hallazgo y beneficiarse de su gran potencial. Claro que, con tanto dinero en juego, algunos militares también fueron desplegados por razones de seguridad. 

Sin embargo, los humanos no eran los únicos interesados en el xenio. A su llegada encontraron una raza de criaturas extrayendo el combustible para sus propios fines. Las criaturas eran pacíficas, pero ante la incapacidad de comunicarse con ellos, los humanos mantuvieron las distancias y extrajeron el xenio por su cuenta. Y así fue durante un tiempo. Los xenos, como fueron apodados por las fuerzas humanas, iban a lo suyo y durante un periodo reinó la paz.

Pero un día, durante una extracción de xenio en los profundos túneles de la superficie, los mineros humanos fueron atacados por sorpresa por los xenos. Las bajas fueron innumerables... Los pocos Supervivientes que lograron volver con vida a la base minera informaron del cambio en comportamiento de las criaturas, pero en sus relatos fueron incapaces de capturar el verdadero horror de su violencia. Tampoco importaba... Los xenos no tardaron en llegar a la base.

Los xenos

Desde el comienzo de los ataques los científicos han averiguado algunas cosas sobre estas criaturas ahora empeñadas en aniquilar a todo ser humano. Lo primero, no son autóctonos de PK-L7. La autopsia de los cadáveres recogidos de los combates reveló una procedencia distinta. El segundo hallazgo fue el reconocimiento de al menos 3 especies de xenos genéticamente distintas.

Los individuos más débiles, y no por ello los menos entusiastas, fueron apodados "Obreros" por los Supervivientes. Aunque no son tan temibles como sus congéneres de mayor tamaño, tienen suficiente fuerza para partir a un hombre en dos. Estas criaturas no sólo son perversas, también son numerosas y suelen aparecer en multitud. Pueden llenar una base entera con rapidez, irrumpiendo en los pasillos y habitaciones. Por suerte, su piel es fina y penetrable a balas, cuchillas y objetos contundentes. Un ataque certero eliminará a un Obrero y dará 1 punto de Experiencia al Superviviente responsable de frenar su avance.

Lamentablemente, no todos los xenos son objetivos débiles y fáciles. Unas pesadas y gigantes bestias conocidas como “Tanques” son la pesadilla de civiles y Soldados en PK-L7. Estas hercúleas moles encabezan las cargas en los pasillos de la base ignorando la mayoría de los ataques. De esta manera protegen tras ellos a sus primos más débiles. Sólo los ataques más poderosos harán mella en ellos. Los Tanques no deben tomarse a la ligera, con cada golpe infligen 2 devastadores puntos de daño y a su vez requieren 2 puntos de daño para morir. Son los objetivos de primera prioridad, ya que en su avance por los pasillos sus corpulentos torsos bloquean la mayoría de los ataques, evitando que penetren. Ante la presencia de un Tanque es recomendable que los civiles mantengan su distancia. Francamente, los Soldados tampoco deberían acercarse demasiado. Cuando un Superviviente logre eliminar a un Tanque, recibirá 1 punto de Experiencia por su esfuerzo.

Si hay una raza de xenos con evidente experiencia en el combate, es aquella a la que los humanos se refieren como "Cazadores". Son rápidos y sigilosos. Antes de que comenzaran los ataques, era la raza encargada de la seguridad de los xenos y raramente eran avistados. Aunque una fuerza desconocida los haya convertido en monstruos con el único propósito de matar, parece que sus instintos siguen intactos. En lugar de correr directos hacia el fuego enemigo, los Cazadores se quedan en la retaguardia, avanzando bajo la cobertura de los xenos de mayor tamaño. Los Cazadores son un objetivo difícil y ocupan el último lugar en la prioridad de objetivos. Son rápidos, muy rápidos. Con dos acciones cada vez que son activados, no tardan en acortan las distancias que les separan de los Supervivientes. Por suerte, no son muy resistentes y son eliminados al recibir 1 único punto de Daño, algo que aportará 1 punto de Experiencia.

La última raza conocida de xenos se trata de unas bestias terroríficas y descomunales. Las abominaciones supurantes parecen estar más afectadas por la misteriosa enfermedad que cualquier otro xeno. En su torpe paso por la base no parecen tan interesadas en matar a Supervivientes como sus congéneres de menor tamaño. No os equivoquéis, aplastaran a cualquier humano que cruce su camino, pero su objetivo parece estar más enfocado en la destrucción. Como si se tratasen de babosas intergalácticas, las abominaciones supurantes dejan a su paso un rastro de Moho corrosivo que rezuma de sus poros. Al entrar en una Zona, una Abominación supurante la cubrirá inmediatamente de Moho activo, destruyendo paredes, puertas y objetivos. Este Moho podría arrasar la base hasta los cimientos y con certeza acabar con la misión. Al expandirse, el Moho activo se convierte en nidos donde nuevos xenos emergen de la oscura y burbujeante sustancia. Las cartas de Aparición micótica se encuentran mezcladas en el mazo de Equipo. Cada vez que se revele una de ellas, aparecerá el Xeno indicado en cada una de las Zonas con Moho activo. Para complicar las cosas aún más, si dos Zonas de aparición quedan conectadas por un tramo continuo de Moho activo, la misión fracasará inmediatamente. Bastaría decir que es sensato eliminar a una Abominación supurante tan pronto como sea posible.

Un monstruo de tal calibre no va a caer con facilidad. Neutralizar a una Abominación supurante requiere la increíble cantidad de 3 puntos de daño. Y, dado que inicialmente ésta fue una simple misión civil, los humanos no trajeron armas suficientemente potentes a PK-L7 capaces de infligir ese daño. Para eliminar a una Abominación supurante, los Supervivientes tendrán que crear Fuego infernal en una Zona, o bien concentrar todo su ataque sobre las bestias (consultad nuestra noticia sobre el sistema de juego para más detalles sobre estas técnicas). Cuando una Abominación supurante finalmente cae derrotada, el Superviviente responsable del golpe de gracia obtendrá 5 puntos de experiencia.

Sobrevivir a toda costa

Realmente se conoce muy poco sobre los xenos. ¿De dónde vienen? ¿A qué se debe su repentina agresividad? ¿Cómo es posible que sean tan numerosos? Hallar las respuestas a estas preguntas sería una prioridad para los Supervivientes más curiosos, pero no hay tiempo que perder, y ésta ya no es una misión civil. ¡Maldita sea, ya ni siquiera es una misión militar! Ésta es una lucha a vida o muerte en un planeta muy lejos de casa y contra un enemigo que no cesa de aumentar en número ni cesa de matar.

Ahora conoces al enemigo. ¿Huirás o te enfrentarás a ellos? Ha llegado el momento de demostrar de qué pasta estás hecho en Zombicide: Invader.


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