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Dos horrores modernos

Dos horrores modernos

Comentamos dos de las aventuras contenidas en Las Abominaciones de Petersen

Como ya te contamos en su momento, Las Abominaciones de Petersen son cinco relatos épicos de horror moderno para el juego de rol La llamada de Cthulhu reunidos desde más allá de los eones e imaginados por el mismísimo Sandy Petersen, el creador del juego. 

Aunque no queremos daros demasiados detalles para no chafaros ninguna sorpresa importante, hoy nos apetece hablaros un poco por encima algunas de las aventuras contenidas en este magnífico suplemento, añadiendo además los recuerdos y anécdotas que el mismo Petersen atesora sobre ellas. 

Obviamente no vamos a entrar en demasiados spoilers de las aventuras más allá de su premisa básica, pero si estás pensando en jugarlas (Y créenos, DEBERÍAS jugarlas) tal vez prefieras no seguir leyendo. 

Como el resto de aventuras de Las Abominaciones de Petersen, Hotel Infierno está ambientada en la actualidad, en las remotas tierras vírgenes de la Columbia Británica, en Canadá. En ella los investigadores han heredado un viejo hotel y planean renovarlo y reabrirlo para los turistas que buscan disfrutar del paisaje y la vida salvaje de la región. En el proceso de restauración del edificio, largo tiempo abandonado, se revelan secretos que apuntan a un terrible descu­brimiento, mientras que el resto del mundo se viene abajo. 

Inicialmente creada para la convención Tentacles de junio de 2006, Hotel Infierno fue escrita el 6 de junio del 2006, fecha que también se puede leer como 6/6/6 y por tanto como una señal de que el tema principal de la misma debía ser el Apocalipsis. 

Cuenta Petersen que otra de sus inspiraciones a la hora de escribirla fue la película El más allá, de Lucio Fulci, que trata sobre el fin del mundo. Uno de los aspectos que más disfruta de ella es que, al principio, los jugadores dan por sentado que se trata de un refrito de la vieja aventura «El hechizo de la casa Corbitt», que se encuentra en todas las versiones de La llamada de Cthulhu y la primera aventura que escribió. 

Por supuesto, Hotel Infierno tiene un final que nada tiene que ver y que no dejará a nadie indiferente. Se trata de una aventura muy fluida y adaptable en la que el Guardián deberá reaccionar a las decisiones de los jugado­res, por lo que requiere algo de pericia por su parte. 

El Barco Perdido, la segunda de las aventuras contenidas en Las Abominaciones de Petersen, está ambientada en la actualidad y se sitúa en las heladas aguas del Atlántico Norte. La aventura se desarrolla en un barco frigorífico desaparecido, el Groenland Tropisch, que ha quedado varado en un iceberg. La promesa de una importante recompensa por el rescate lleva a los investigadores a intentar recuperar el barco, pero en el proceso atraen la atención de un extraño y letal monstruo. 

Petersen tuvo un golpe de inspiración mientras leía un viejo libro sobre las exploraciones vikingas del Nuevo Mundo. En uno de los relatos, los vikingos se encontraron con lo que llamaron un «esciápodo». Lo que le llamó la atención es que el resto de la saga era perfectamente normal, sin nada sobre­natural. Había tormentas, pescaban, encontraban tierra, evitaban los icebergs, etc. Y entonces, como de la nada, aparece este esciá­podo y los vikingos lo tratan como si fuera una morsa. 

Eso hizo que se preguntara cuántos acontecimientos sobrenaturales extraños de la antigüedad rechazamos porque «nosotros sabemos la verdad». Hay casos en los tribunales franceses, por ejemplo, en los que se juzgó a hombres lobo y existen relatos del siglo XIX sobre luces que brillaban con fuerza en la cara oculta de la luna… Algunas cosas van más allá de nuestro entendimiento. 

¿Qué? ¿Hemos conseguido que te pique la curiosidad? Pues espera a que comentemos las tres que faltan, porque Las Abominaciones de Petersen está repletita de buenas ideas y conceptos sugerentes. ¡Será antes de lo que esperas, así que no te vayas muy lejos!


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