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Cthulhu a la luz del candil

Cthulhu a la luz del candil

Exploramos el capítulo de Cthulhu a través de las épocas dedicado al Londres victoriano

Cthulhu a través de las épocas es un compendio de ambientaciones, ideas y herramientas para el Guardián que nos permite ambientar nuestras partidas de La Llamada de Cthulhu a lo largo de ocho épocas y lugares tan diferentes como sugerentes. Desde la Edad Oscura hasta el futuro más lejano pasando por lugares más conocidos para los jugadores veteranos como la Tierra de los Sueños, este pequeño suplemento es un irresistible billete para viajar a través del tiempo y el espacio y abandonar, aunque sea temporalmente, nuestros queridos y (no tan) felices años 20. 

La milla cuadrada de Londres era un lugar abarrotado y caótico. Durante el siglo XIX la ciudad se expandió y la población pasó de un millón de habitantes a tener más de seis millones. El mal saneamiento, las cocinas de carbón y la maquinaria provocaban fuertes olores y densas nieblas que cubrían las apretujadas calles en las que uno podía encontrar mercaderes, caballeros, floristas, ladrones e individuos mucho peores muy cerca los unos de los otros.

Era una ciudad llena de contrastes. Muchos de los lugares emblemáticos de Londres, como la plaza de Trafalgar, el palacio de Westminster o el Tower Bridge, se construyeron en esa época, pero, al mismo tiempo, en la ciudad abundaban los antros del vicio, las colonias (en los barrios bajos) plagadas de gente pobre y los callejones estrechos. Mientras que los ricos y privilegiados gobernaban el Imperio, los pobres mantenían engrasada su maquinaria. Era la época del Oliver Twist de Dickens, de Jack el Destripador, de Charles Darwin y de Sherlock Holmes. Ciencia, lógica, crimen y horror: ¡el trasfondo ideal para La llamada de Cthulhu!

Ya sea en las oscuras calles de Londres, entre los arbolados suburbios o afuera en las provincias, las fuerzas oscuras están al acecho. Las sociedades secretas, los clubes de caballeros y las organizaciones filantrópicas florecen en la ciudad, aunque nadie sabe cuál el propósito de esos encuentros. Algunas sectas se ocultan a plena vista, mientras que otras se infiltran en los eslabones más respetables y caritativos de las sociedades. Cada una tiene sus propósitos, sus propias motivaciones secretas para servir a los poderes de los primigenios. Unas se limitan a ganar tiempo hasta que las estrellas vuelvan a estar en posición, otras tratan de corromper a la clase dirigente y algunas luchan por conseguir un gran poder. Y por supuesto, no podemos olvidar que existen las que solo quieren sembrar el caos y el terror.

En este capítulo de Cthulhu a través de las épocas encontraremos toda clase de información y ayudas útiles para ambientar nuestras partidas en un entorno que resulta nuevo y al mismo tiempo terriblemente natural en lo que se refiere a plantar la presencia de los Mitos. Nada más empezar, una lista de profesiones adecuadas para la época entre las que podremos encontrar al aristócrata, al espía o al detective asesor, que nos permitirá enfrentar el terror tentacular con un émulo de nuestro admirado Sherlock Holmes. 

El capítulo se completa con nuevas habilidades adaptadas al nivel tecnológico y académico de la época y un sistema de clases sociales que mecaniza las tremendas desigualdades que todavía se daban a finales del siglo XIX y lo que sin duda es nuestra parte favorita del capítulo de ambientación: un par de sociedades secretas de investigadores que funcionarán como nuestro particular Club Diógenes y nos darán no sólo una base de operaciones muy diferente a las habituales cátedras de profesores norteamericanos de los años 20, sino también una fuente inagotable de ideas para partidas. 


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