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Berlín, la ciudad de moda

Berlín, la ciudad de moda

En el Berlín de la Llamada de Cthulhu tendremos ocasión de cruzarnos con más de un rostro conocido

Soy berlinesa, gracias a Dios.

 

—Marlene Dietrich 

El atractivo del Berlín que se nos presenta en Berlín: la Ciudad Depravada, el suplemento para la séptima edición de La Llamada de Cthulhu, reside en su vibrante carácter, proporcionado en parte por el variado surtido de nativos y expatriados que se mezclan entre la decadencia guillermina y el emergente esplendor modernista. Aquí se presentan breves biografías de algunos de los residentes más notables de la ciudad: artistas, diletantes y políticos, entre otros. 

Algunos de estos personajes son residentes de toda la vida de Berlín, o usan la ciudad simplemente como base para sus viajes, mientras que otros solo pasan por ella una vez, pero dejando una huella indeleble. El trabajo de documentación realizado por el equipo de Chaosium para Berlín: la Ciudad Depravada incluye abundante información sobre todos ellos y, cuando se conocen, los años de su residencia en Berlín, centrándose en el tiempo que pasaron en la ciudad y su significado para esta. Los Guardianes pueden utilizar alguno para añadir color local a la exploración de la ciudad, o como nota interesante al diseñar sus propias aventuras.

Berlín fue una de las grandes metrópolis de su tiempo y un auténtico hervidero político, social y cultural que atrajo a un sinfín de personalidades de la época. Te invitamos a conocer a algunas de ellas: 

Marlene Dietrich 

Para muchos, Dietrich encarna las cualidades terrenales, sensuales y transgresoras del Berlín de Weimar. Es un icono de la moda que mezcla el vestuario masculino y femenino, y que cruza las líneas de género sin inmutarse. Durante su estancia en Berlín, se entrena con el boxeador turco Sabri Mahir, convirtiéndose una de las pocas mujeres en unirse a su gimnasio de boxeo. Aunque sus años en Berlín son anteriores a su estrellato internacional, es un elemento esencial de la vida nocturna de la ciudad y de la industria cinematográfica alemana antes de su partida a tierras estadounidenses. 

Albert Einstein 

Albert Einstein, una de las mentes científicas más importantes del mundo, llega a Berlín en 1914 desde su casa en Zúrich, Suiza, atraído por las ofertas de Max Planck y Walther Nernst. Una vez en la ciudad, se le concede la condición de miembro de la Academia de Ciencias de Prusia y una cátedra no docente en la Universidad de Berlín. 

Como científico de fama mundial, Einstein suele estar en el extranjero durante meses, aunque es frecuente encontrarle en Berlín durante los meses de verano. Los investigadores que deseen conocerle tienen la oportunidad de hacerlo asistiendo a conferencias y actividades en la Universidad, o a conciertos de música clásica. 

Fritz Lang 

Fritz Lang, uno de los grandes visionarios del cine mudo, nace en Viena en 1890, de madre judía y padre católico. Después de servir en el Ejército austrohúngaro durante la Gran Guerra (en el transcurso de la cual es hospitalizado tres veces y finalmente alcanza el rango de teniente), es contratado por el estudio cinematográfico berlinés Ufa para escribir guiones. No tarda mucho en empezar a dirigir también. 

Junto a su esposa Thea von Harbou, Lang produce un clásico tras otro, desde el thriller policiaco El doctor Mabuse (1922) hasta la épica de cinco horas Los nibelungos (1924), pasando por la innovadora y espectacular película de ciencia ficción Metrópolis (1927) y, finalmente, el primer largometraje sonoro de Lang, M (1931). 


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