Utilizamos cookies propias y de terceros para personalizar el contenido de la web, proporcionar funcionalidades a las redes sociales y analizar el tráfico de nuestra web. Puedes aceptar el uso de esta tecnología o rechazarla (en cuyo caso tu navegador será enviado a otra página web).

Si sigues navegando por nuestra página web, o pulsas el botón 'Aceptar', estarás asumiendo el uso de las cookies que te detallamos a continuación:

Tipo de Cookie Dominio Descripción
Cookies de sesión edgeent.com Cookies técnicas utilizadas para mantener la sesión e información.
Redes Sociales facebook.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales twitter.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales instagram.com Cookies de Red Social para que puedas visualizar contenido de nuestro sitio web.
Google Analytics google.com Cookies de análisis estadísticos de visitas de nuestro sitio web.

Política de cookies Aceptar Rechazar

Alabada sea la buena sangre

Alabada sea la buena sangre

Diario de diseño de Bloodborne: el juego de tablero (2ª parte)

Por Michael Shinall

Un componente clave del videojuego Bloodborne es la forma en que funcionan tus atributos. Determinan qué armas puedes usar, lo potentes que son dichas armas, cómo manejas tus puntos de salud, tu resistencia… el Ataque de sangre (no te preocupes si no te suena esto último, no pasa nada). Cuando juegas te encuentras con un cuidado equilibrio al elegir entre ser capaz de hacer más daño o aumentar tu capacidad para la supervivencia. Por supuesto, tuvimos que trasladar este grado de personalización y progresión del personaje a Bloodborne: El juego de tablero.

Antes de que nos decidiéramos definitivamente respecto de la creación de mazos, probamos muchas variantes diferentes para el uso de las cartas como recurso principal. Había variantes en las que tenías una mano con una serie de acciones, lo que lo hacía que fuera en realidad como una manera de crear manos de cartas o también probamos un sistema del tipo “tablero de acciones” y seguramente otros de las que no me acuerdo en este momento. Sin embargo, al final decidimos utilizar la creación de mazos como un medio para que los jugadores pudieran gestionar el progreso de su Cazador a lo largo de la campaña.

En lugar de contar con pelos y señales cómo llegamos a este punto, he pensado que mejor voy a haceros un resumen de cómo funciona exactamente este sistema, ¡así que vamos directos al grano!

Cuando comienzas con una Campaña, cada Cazador debe empezar con el mismo mazo genérico de cartas de Atributo: 12 cartas para cuatro atributos tomados directamente del videojuego: Fuerza, Vitalidad, Habilidad y Aguante. Hay un par más que los jugadores podrían construir (Arcano, Ataque de sangre) pero funcionan más como valores secundarios que otra cosa. Lo siento, fans de Bowblade, ¡no cabe todo en la adaptación!

La Vitalidad es la capacidad que tiene un Cazador para mitigar el daño que sufre o para mejorar su salud en general. La Fuerza es la capacidad de infligir daño. La Habilidad afecta a la rapidez con la que puedes atacar y también afecta a algunos otros efectos que causan daño. El Aguante refleja cuántas acciones puedes realizar antes de tener que recuperarte. Este sería un resumen muy simplificado de los Atributos, pero debería servirte para hacerte una idea general de qué va cada uno de ellos.

De manera que, como mencioné al principio, tus cartas son básicamente el recurso que gastas para hacer casi todo en el juego. Podría dedicar un artículo entero solo a hablar de las cartas, así que voy a centrarme en concreto en cómo se usan para el combate:

  • Cada Cazador tiene un Arma con truco específico, un arma de combate cuerpo a cuerpo que puede transformarse para adquirir una de dos posibles formas. Este es el elemento más importante del equipo de cada Cazador, ya que determina su estilo de juego y "personalidad”. Cada arma tiene sus propios ataques con daño variable, velocidad y una capacidad única en cada forma. Cuando realizas un ataque, colocas una carta de Atributo de tu mano en uno de los espacios de ataque de esa arma, modificándola de alguna manera. Por ejemplo, la Espada sagrada de Ludwig tiene un ataque muy dañino, pero lento.
  • Para realizar el ataque, debes seleccionar una carta de Atributo de tu mano y jugarla en ese espacio de ataque y esa carta le otorgará al ataque alguna ventaja adicional. Digamos que solo quieres hacer más daño. Obviamente jugarás una carta de Fuerza. Pero digamos que te enfrentas a un enemigo que también tiene un ataque lento y un daño alto. Lo más probable es que su capacidad de infligirte daño te preocupe, así que puedes utilizar una carta de Habilidad para aumentar la velocidad de tu ataque y golpear primero ¡esperemos que matando a tus enemigos antes de que sean ellos los que tengan la oportunidad de matarte a ti! O, como un último ejemplo, tal vez decidas que lo que necesitas es una carta de Aguante que te permita despejar inmediatamente el espacio de ataque una vez que termines el ataque. Vaya ¿no lo he explicado? Sí, me temo que no puedes reutilizar un espacio de ataque de nuevo si ya se ha usado hasta que lo despejes (es algo que ya explicaremos en otra ocasión).

Así que ya tenéis lo básico de los combates: escoge un ataque, juega una carta de Atributo para modificar el ataque de alguna manera, y listo para matar a algunos enemigos... si es que hay suerte, claro está.

En tu mazo inicial, tendrás 3 copias de cada una de las cartas de Atributo, igual que el resto de tus compañeros Cazadores. En un primer momento, tu arma será la principal diferencia respecto del resto de Cazadores. Por supuesto, tan solo este elemento hace que haya una gran diversidad, ya que un Cazador que utilice el Bastón enroscado va a disponer de un conjunto de movimientos drásticamente diferentes a los que se pueden hacer con el Hacha de cazador.

Sin embargo, eso no es todo. Al matar a los enemigos, recibirás Ecos de sangre. Al regresar al Sueño del cazador, puedes gastar estos Ecos de sangre para comprar cartas de Mejora. Son versiones mejoradas de tus cartas de Atributo básicas que sustituyen a las cartas de tu mazo, de manera que, sí, tu mazo siempre será de 12 cartas. Pero hay algo que tienes que recordar y es que no tienes que reemplazar las cartas por las de su mismo tipo. Esto significa que si tu arma y/o estilo de juego no encaja, por ejemplo, con las cartas de Vitalidad, ya que sencillamente no priorizas curar o neutralizar el daño, puedes irlas sustituyendo por algo más de tu gusto, como las cartas de Fuerza para obtener un mayor poder de destrucción.

De esta manera, incluso si fueras a jugar con el mismo Cazador a través de varias campañas, podrías probar con diferentes ajustes en sus Atributos y la experiencia de juego cambiaría drásticamente.

Veamos otro ejemplo, volviendo al ya mencionado Cazador de la Espada sagrada de Ludwig. Sin cambios, el arma presenta un perfil de ataques lentos pero dañinos. Podrías ir modificándola con cartas de Habilidad para que aumente la velocidad total a la que blandes el arma. De repente, tus ataques golpean a los enemigos con mayor rapidez y además siguen infligiendo una buena cantidad de daño. Pero en la próxima campaña podrías invertir en cartas de Vitalidad para que, si bien golpearás al enemigo despacio, te curarás en función del daño que le inflijas ¡Mecánica de las Réplicas! Es decir, con el propio daño que inflige tu arma podrás curarte.

Estos son solo algunos ejemplos rápidos de posibles configuraciones para tu Cazador. También tendrás que decidir si quieres invertir mucho en un Atributo en concreto o si prefieres repartir el peso entre los diferentes Atributos para tener mayor acceso a los Combos y un estilo de juego más equilibrado. Tal vez hagas uso de esos dos preciados espacios para cartas con 1 Vitalidad + 1 Habilidad, 1 Vitalidad + 1 Fuerza o con doble Habilidad.

Bueno, y podríamos escribir un artículo entero sobre la utilización del Espadón en que se transforma la Espada sagrada de Ludwig... ¡Y aun así no habríamos cubierto el hecho de que también tiene otra forma de afectar el juego! Pero esto debería servirte como una primera introducción a algunos de los elementos que diferencian a Bloodborne: El juego de tablero de cualquier otro juego existente.

Ha llegado el momento de salir a cazar. Al fin y al cabo, eso es lo que hacen los cazadores…

Bloodborne: el juego de tablero llegará a tu tienda favorita para finales de año (más información aquí), ¡no te quedes sin él y haz tu reserva lo antes posible! Si quieres ampliar esta información te aconsejamos visitar su colección para conocer más detalles.

Suscríbete a nuestro newsletter y no te pierdas ni una sola de las novedades, apúntate a nuestro canal de Telegram y sé el primero en conocer todas las noticias y síguenos en redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, YouTube y canal RSS).

Cuídate mucho y no olvides seguir todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias. ¡Ánimo!


Noticias relacionadas



 
Up