Utilizamos cookies propias y de terceros para personalizar el contenido de la web, proporcionar funcionalidades a las redes sociales y analizar el tráfico de nuestra web. Puedes aceptar el uso de esta tecnología o rechazarla (en cuyo caso tu navegador será enviado a otra página web).

Si sigues navegando por nuestra página web, o pulsas el botón 'Aceptar', estarás asumiendo el uso de las cookies que te detallamos a continuación:

Tipo de Cookie Dominio Descripción
Cookies de sesión edgeent.com Cookies técnicas utilizadas para mantener la sesión e información.
Redes Sociales facebook.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales twitter.com Cookies de Red Social para que puedas compartir contenido de nuestro sitio web.
Redes Sociales instagram.com Cookies de Red Social para que puedas visualizar contenido de nuestro sitio web.
Google Analytics google.com Cookies de análisis estadísticos de visitas de nuestro sitio web.

Política de cookies Aceptar Rechazar

Desafía la realidad
ES · FR
 
Cesta de la compra
Tu cesta está vacía.
Haz que tu cesta sea útil: llénala de juegos, libros y mucho más.

Los harapos del rey



Octubre de 1928. Londres: la capital de un imperio que abarca la cuarta parte del planeta y de la raza humana. Sus habitantes andan de aquí para allá, ocupados con asuntos de política y gobierno, finanzas e industria, trabajo y placer.

Pero cuán frágiles son esas cosas.

Qué grande su ignorancia.

Pues hay quienes persiguen objetivos bien distintos, personas que desean traer un poder inhumano a la Tierra, uno tan inmenso que la frenética actividad del resto del mundo parecería simplemente un último baile antes de morir.

Todos sienten la llamada de las estrellas. Artistas, músicos y escritores trabajan tras la puesta de sol, sentados junto a la ventana, con las cortinas abiertas al cielo. Los afligidos recorren las calles de noche, hablando con ellos mismos, enfureciéndose con aquellos que los interrumpen. Los locos se sientan en sus celdas con la mirada perdida allí por donde las Híades no tardarán en aparecer.

Las estrellas están alineadas.

La mirada de Hastur se posa brevemente sobre la Tierra.

Y todo cambia.


Otras recomendaciones


Up